El infierno
Estamos en una sociedad donde la gran mayoría está a una nómina de la quiebra y está normalizado. Casi todos duermen bien por la noche
A una nómina de la pobreza, de los problemas de dinero, de las serias limitaciones y por tanto a una nómina del endeudamiento próximo a la usura donde te cobrarán intereses que no conseguiría ni el mejor inversor del mundo
Principalmente gestionamos dos recursos, el dinero y el tiempo. Si observas las reservas de dinero de cada persona y observas su agenda o calendario, no es difícil encontrar gran relación en las formas en que gestiona ambos recursos
Si su agenda está vacía o inexistente, ya puedes imaginar cómo está su economía, lo más seguro es que a la par de su agenda
Y al revés, si su cuenta está a un mes de la quiebra, no es descabellado sospechar que su agenda sea prácticamente inexistente
Aquí es donde entra la palabra mágica, Invertir. Cuando escuchamos esta palabra pensamos en inversiones, en beneficios, en riesgo. Pero pocas veces nos damos cuenta de que antes de invertir dinero, hay que invertir tiempo. La inversión en tiempo pasa desapercibida porque es abstracta, no puede medirse con un porcentaje anual, ni se sabe cuándo se cobrarán los beneficios
Pero el tiempo es un recurso que a diferencia del dinero, cada día renueva su saldo. Como ser humano, sin importar tu condición, raza, belleza o inteligencia, recibes 24 horas cada día en tu cuenta corriente de tiempo, ni una más ni una menos, y dependiendo de la gestión que hagas de ese tiempo llegarás a lugares de tu agrado, o permanecerás en un infierno del cual querrás escapar
El tiempo tampoco se puede ahorrar como el dinero. No puedes guardarte 4 horas de hoy para gastarlas la semana que viene. El saldo quedará a cero al final del día, seas quien seas y hagas lo que hagas, por lo que el tiempo no puede ahorrarse como el dinero, sólo puede gastarse o invertirse. Si lo inviertes bien, sus rendimientos si pueden llegar en forma de dinero o de más tiempo
Si inviertes en formarte ganarás dinero con los resultados futuros de aplicar esa formación y si no ganas dinero, al menos ganarás tiempo al aprender formas mejores de hacer lo que haces. Pero insisto, lo que entendemos por ahorrar tiempo, no significa que ese tiempo lo podamos guardar para usarlo cuando nos plazca o dejárselo en herencia a nuestros hijos
Si tu hora de trabajo es de 10 € o $ tendrás que dedicar tiempo a limpiar tu casa porque te cuesta más de una hora de trabajo, el poder pagar a alguien que dedique esa hora a limpiar tu casa. En cambio si ganas 30 la hora puedes dedicar el tiempo de la limpieza a ganar dinero, porque el precio de delegar la limpieza de tu casa es inferior a esas 30 unidades monetarias
Queda claro en este ejemplo la estrecha vinculación entre tiempo y dinero. A más dinero, más tiempo. A más tiempo, más posibilidades de dedicarlo a ganar dinero
Puede que una de las causas por las cuales las agendas son inexistentes para la mayoría es porque es más fácil gastar tiempo que invertirlo. Para empezar, lo vas a gastar sí o sí. A las 23:59 te quedará solo un minuto de este día. Por otro lado es más fácil distraerse y dejarse llevar por actividades improvisadas, por urgencias, por la búsqueda del placer y la huída del deber que tener que planificar y cumplir planes
Ahí está la base, no hacer nada es cómodo, solo hay que dejar correr el tiempo. Distraerse del estado actual y evitar enfrentarse a la realidad que no nos gusta es más fácil y llevadero
Preferimos dedicar tiempo a oportunidades de bajo apalancamiento, haciendo cosas que no dan mucho retorno sobre el tiempo empleado pero al menos lo ocupan. Algunos prefieren trabajar 15 horas al día en una hamburguesería por poco dinero, otros prefieren dedicarse a comprar una casa por 100 para venderla por 200. Se centran en buscar un comprador, en firmar un contrato y duplican su inversión sin depender de una cantidad de tiempo definido
Por tanto el dinero es una palanca que permite sortear la necesidad de tiempo para ganarlo. Pero no puedes comprar una casa para venderla si antes no tienes dinero. En ese caso la única forma de que eso ocurra es desarrollando una habilidad. Nada te impide vender una casa que no es tuya y llevarte una jugosa comisión por el camino
Entonces, si no tienes dinero para apalancarte sorteando el tiempo, al menos tienes el tiempo para invertirlo en adquirir las habilidades necesarias para ganar ese dinero que no tienes. Las habilidades son tu palanca
Para conseguir esas habilidades, no puedes limitarte a consumir tu tiempo, tienes que invertirlo sabiamente en lugar de consumirlo improvisadamente. Tienes que exprimirlo y tener claro que la ley del interés compuesto, no solo se aplica al dinero, sino también al conocimiento
Pero no caigas en la trampa del conocimiento. La información y el conocimiento, sirven de poco si no se aplican. No sirven para mucho si no se convierten en sabiduría y la forma de convertirlos en sabiduría es vivenciándolos, pasando a la acción, probando, errando y aprendiendo del valioso error
Algún rico dijo una vez: Si quieres ganar mucho dinero, empieza por olvidarte del dinero. Yo añadiría. Empieza por gestionar tu tiempo, por tener una agenda, porque una agenda o calendario es uno de los mejores lugares en los que empezar a sembrar
Porque difícilmente se puede invertir el tiempo si no hay una planificación. La improvisación sólo conduce al consumo improductivo del tiempo
En otro artículo te contaré que he probado muchas aplicaciones de productividad, muy buenas y completas como Notion, Asana o Monday para llegar a la conclusión de que un calendario es todo lo que necesito. El calendario es el lugar donde mis objetivos convergen con el tiempo. Más adelante te contaré cómo he simplificado al máximo, por qué dejé de usar listas de tareas y por qué prefiero basarlo todo en eventos
Mientras tanto piensa en el infierno
Ese lugar donde la persona que eres se tropieza con la que podrías haber sido

